viernes, 28 de marzo de 2014

David Foster Wallace. La broma infinita




La descripción hiperrealista de asuntos aparentemente irrelevantes o banales puede espantar a cualquier lector no avisado…por eso a esta novela hay que enfrentarse bien informado y provisto de cierta voluntad lectora porque la forma de escribir de este autor rompe unas cuantas costuras en la narración convencional: fractura el transcurrir lineal y temporal de lo que nos cuenta, pero también la visión coherente con la que creemos que percibimos la verdad de todo cuanto nos rodea, realidad que aquí se nos muestra fragmentada  y en muchas ocasiones caótica ; juega y se divierte con el lenguaje utilizando frases interminables y reclamando al lector una concentración y un esfuerzo que no impide que en muchas ocasiones se de más por intuído que por comprendido lo que nos está comunicando ; alterna esta concentración con pasajes más fluídos y dinámicos provocando en el lector la sensación de que está atravesando capas de distinta densidad narrativa ; introduce además un vocabulario apabullante en asuntos que le apasionan, como el cine o el tenis, temas reiterativos en su obra y que desarrolla ampliamente en su colección de “ensayos periodísticos” recogidos en su “Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer”
A todo esto esto hay que añadir la extensión de esta obra, 1200 páginas de letra apretada y un añadido de más de 100 páginas de notas, con texto aún más apretujado, a las cuales este autor es muy aficionado

DFW rechaza el uso de la ironía pero es un escritor muy divertido. El ser humano, el ciudadano medio, es consumista, aburrido, vulgar y bovino, como en “Algo supuestamente…”, pero es simpático. También lo son muchos de los personajes que pueblan “La broma infinita”, desechos de vidas descarriadas, alcoholizados o narcotizados, con síndrome de abstención, víctimas de obsesiones paranoides o en estado esquizofrénico, sólo hay que observarlos atenta y minuciosamente. Y también en este ambiente podemos encontrar héroes y anthéroes, personajes inolvidables y entrañables


Hay cientos de historias en La broma infinita, muchas veces encerradas en los monólogos de algunos de sus personajes, y también hay abundantes, pequeños y deliciosos ensayos sobre la materia de la vida…. pero esta novela es mucho más que todo esto….

No hay comentarios:

Publicar un comentario