lunes, 16 de abril de 2012

TU ROSTRO MAÑANA-JAVIER MARÍAS-ALFAGUARA



Un libro maravilloso, de lo mejor que hoy en día uno puede leer sin lugar a dudas. Una contraposición total del best seller, ni hay facilidad, ni linealidad ni vacuidad. Nada de lectura rápida, que tengo ganas de pasar a otra cosa. Este es un libro para paladear, para disfrutar de la maestría narrativa del escritor. Leerlo con calma pues cada página es un nuevo descubrimiento, hallaremos nuevas reflexiones y acontecimientos que nos hacen pensar; y al igual que el personaje de la novela tratar de ir un poquito más allá en lo que el autor nos quiere hacer ver.
El libro nos cuenta la evolución de Jacobo Deza un "analizador" de personas, que vive en un exilio voluntario en Londres. Su relación con su mujer,  su padre y su mentor en Oxford. El paso inexorable del tiempo, historias que no serán historias y sobre todo mucha elegancia, educación e inteligencia en el manejo de los personas que forman parte del libro.
La exquisitez de la prosa y la elegancia de los personajes lo agradeces tantísimo, sobre todo en estos tiempos donde predomina la chabacanería y el mal uso del lenguaje en todos los medios y ámbitos de la vida.
Luego hay que destacar sobremanera, el manejo del vocabulario y de la lengua castellana que tiene el autor; sin caer nunca en la pedantería, en la cual incurren muchos autores contemporáneos que en este sentido se asemejan a lo que  el gran José Mota dice en su programa con "lo importante es tener hueco, tú dame hueco que luego yo ya...", así hacen muchos autores (incluyo aquí a los traductores) que para dejar patente su "amplio" manejo del vocabulario en cuanto ven hueco dejan caer alguna palabra para que el lector la busque en el diccionario, pero que ni aporta, ni importa. En este caso Javier Marías usa el lenguaje como miembro que es de la RAE, con sabiduría, y sobre todo con elegancia, pues yo creo que la elegancia es un signo distintivo del autor, pues no es habitual que impacte de esta manera. Yo de hecho no lo he visto de forma tan poderosa en ningún otro autor, de los cuales su forma de escribir puede destacar por muchas cosas. Pero en este libro destaca la por encima de todo la elegancia de la escritura.
Es un libro que te da perspectiva para comprobar la diferencia entre lo que es calidad literaria y los libros de lectura rápida que los lees en dos días y en otros dos ya los has olvidado. Un libro que al acabarlo te hace sentir "más inteligente", aunque no lo seas, yo me entiendo, y que cuando ves a alguna persona consumiendo y ensalzando algún que otro best seller, piensas que cuanto menos en la faceta de lector, y aunque sólamente sea en esa, estás a otro nivel.
Un libro que para quien le guste leer recomiendo que lo compre, aunque sea el único l que se pueda permitir este año, porque es un libro para tener en propiedad y verlo de vez en cuando y sentir la felicidad que nos aportó su lectura, os aseguro que no exagero.
Por último me gustaría destacar un párrafo de los miles que hay: "La capacidad de aguante de muchas mujeres es casi infinita, sobre todo cuando se sienten salvadoras o sanadoras o redentoras, cuando creen que ellas podrán sacar del marasmo o la enfermedad o el vicio a un hombre al que quieren, o al que han decidido querer a toda costa. Piensan que con ellas él será distinto, que se enmendará o mejorará o cambiará y que se le harán indispensables por tanto..´`No puede vivir sin mi, piensan sin llegar a pensarlo de todo...Y resulta incomprensible que tras tantos siglos de experiencias ajenas y de relatos aún no sepan que esos hombres creerán haber levantado cabeza y haberlo hecho todo ellos mismos en cuanto se sientan despejados y optimistas y sanos-en cuanto se sientan reales y no espectros-, y que lo más probable es que entonces las vean a ellas como a un estorbo... Y también resulta incomprensible que no se den cuenta de que serán ellas las más enredadas o las anudadas y que jamás estarán dispuestas a abandonarlos, porque habrán convertido en poco menos que su misión a esos hombres, dependientes y desnortados o irascibles y llenos de lacras, y uno nunca renuncia a una misión si la tiene o cree tenerla, si por fin la ha encontrado y la ve inacabable...