martes, 7 de febrero de 2012

AL FILO DE LA IRONÍA






Yo soy un gato, Natsume Soseki. Editorial Impedimenta.


   Delicada novela, como las finas alas de una mariposa, y que deja un polvillo de hilarante complicidad entre los dedos tras su lectura. Natsume Soseki, pseudónimo de Natsume Kinnosuke, nació en el año 1867, al amparo de una familia de samuráis en declive. Fue dado en adopción, y estudio lengua inglesa en la Universidad de Tokio, ejerciendo posteriormente como docente. En esta misma editorial se pueden encontrar otras de sus novelas, de corte también irónico, como Botchan.
   Yo soy un gato, a pesar de pertenecer al siglo XX y estar enmarcada en el ámbito nipón, posee una rabiosa actualidad, pudiendo trasferirse al contexto social contemporáneo. Si le añadimos los nuevos avances tecnológicos a la trama podría pasar por una novedad editorial, pero es en ese regusto histórico donde se alcanza el placer de leerlo. Los hombres somos iguales en cualquier época y en cualquier punto geográfico del planeta.
   El narrador es un gato callejero y anónimo que por casualidad acaba en la casa de un rancio maestro de lengua inglesa, casado y con dos hijas, preocupado únicamente en la creación artística. En ella se reúne una variopinta galería de personajes (destaca la presencia socarrona de Meitei, un Diógenes oriental), que en sus desternillantes tertulias sacan a la luz los rasgos que caracterizan al género humano: la avaricia, la gula, la envidia, los aires de importancia que se dan los que ostentan una acomodada situación económica, los matrimonios de conveniencia, un estudiante que intenta deslumbrar al jurado de su doctorado sobre una teoría absurda, la cómica búsqueda del absoluto bajo las enseñanzas Zen o el papel de la mujer en la sociedad, augurándole un papel predominante en el futuro.    
   Al igual que Cervantes, el cual eligió la locura de Don Quijote para profundizar sobre nuestras creencias, actitudes y valores, Soseki se sirve de la penetrante mirada de un felino; sólo mediante esta argucia es posible distanciarse de la realidad y observarla con un enfoque irónico, sin caer en el patetismo y la falsedad. Soseki mezcla varias disciplinas, religión, economía, psicología, literatura, historia, arte, filosofía, ciencia… de forma magistral, desnudando ante nuestros ojos el alma de los hombres. Un libro al que asoma una nueva forma de humanismo, y que con una agradable sonrisa nos ensaña sin equívocos nuestra insignificancia y lo necios que podemos llegar a ser. Un clásico, como las Aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain o El guardián entre el centeno de J. D. Salinger. El humor como terapia y conocimiento.  


No hay comentarios:

Publicar un comentario